martes, 1 de noviembre de 2011

INDICE

1.- Inicio de la Guerra Fria
2.- Desarrollo de la Guerra Fria
3.- EEUU y la guerra fria
4.- La URSS en la Guerra Fria
5.- Principales acontecimientos y personajes destacados
6.- El fin de la Guerra Fria
7.- Conclusiones

Conclusiones de la guerra fria

La guerra fria como acontecimiento historico hace referencia a un momento de tension internacional ante el peligro de una posible guerra entre las dos superpotencia, la URSS y EEUU.

Esta guerra se redujo a enfrentamientos indirectos, a traves de sus aliados, y a traves de la politica y la economia,

La guerra fue una carrera en distintos flancos, tecnologia, politica, economia, etc (Por ejemplo la carrera espacial, la carrera armamentista y la carrera por conseguir la mayor cantidad de adherentes en el mundo)

El fin de la guerra, el fin de la URSS

El fin de la guerra fría

Las revoluciones de 1989 en la Europa oriental habían supuesto un acontecimiento histórico de múltiple resonancia. Por un lado, constituyeron el derrumbe de los sistemas comunistas construidos tras 1945, por otro, significaron la pérdida de la zona de influencia que la URSS había construido tras su victoria contra el nazismo y que muchos no dudaban en denominar "imperio soviético".
La guerra fría, el enfrentamiento que había marcado las relaciones internacionales desde el fin de la segunda guerra mundial, va a terminar de una forma que nadie se hubiera atrevido a pronosticar unos años antes, por el derrumbe y desintegración de uno de los contendientes. El fin de la guerra fría y la desaparición de la Unión Soviética son dos fenómenos paralelos que cambiarán radicalmente el mundo.
Los historiadores no se ponen de acuerdo en señalar el momento en el que la guerra fría concluyó. Veamos los principales acontecimientos diplomáticos que jalonaron los años 1989, 1990 y 1991:
  • Para muchos, la Cumbre de Malta entre el presidente norteamericano George Bush y Gorbachov marcó el fin de la guerra fría. Ambos líderes se reunieron en el buque Máximo Gorki fondeado en las costas de Malta el 2 y 3 de diciembre de 1989. Pocas semanas después de la caída del Muro de Berlín los dos mandatarios se reunieron para comentar los vertiginosos cambios que estaba viviendo Europa y proclamaron oficialmente el inicio de una "nueva era en las relaciones internacionales" y el fin de las tensiones que habían definido a la guerra fría. Bush afirmó su intención de ayudar a que la URSS se integrara en la comunidad internacional y pidió a los hombres de negocios norteamericanos que "ayudaran a Mijaíl Gorbachov". Este proclamó solemnemente que "el mundo terminaba una época de guerra fría (...) e iniciaba un período de paz prolongada".
  • Otros señalan que el fin del conflicto tuvo lugar el 21 de noviembre de 1990, cuando los EE.UU., la URSS y otros treinta estados participantes en la Conferencia para la Seguridad y la Cooperación en Europa firmaron la Carta de París, un documento que tenía como principal finalidad regular las relaciones internacionales tras el fin de la guerra fría. La Carta incluía un pacto de no agresión entre la OTAN y el Pacto de Varsovia. El presidente Bush manifestó tras firmar el documento: "Hemos cerrado un capítulo de la historia. La guerra fría ha terminado."
  • Sólo dos días antes se había firmado Tratado sobre Fuerzas Convencionales en Europa que suponía una fuerte reducción de tropas y armamento no nuclear en el continente. Tras entablar negociaciones en Viena en marzo de 1989, se llegó al acuerdo de que ambas superpotencias debían reducir sus tropas en Europa a 195.000 hombres cada una. Se partía de la presencia de 600.000 soldados soviéticos y 350.000 norteamericanos.
  • El 16 de enero de 1991 la coalición internacional dirigida por EE.UU. inició su ataque para desalojar a los invasores iraquíes de Kuwait. El apoyo soviético a las sanciones de la ONU que finalmente llevarían al desencadenamiento de la Guerra del Golfo fue acordado en la cumbre de Helsinki, celebrada el 9 de septiembre anterior entre Bush y Gorbachov. Este apoyo era un ejemplo palpable del fin del antagonismo y de la supremacía norteamericana.
  • El 1 de julio de 1991, tras las revoluciones de 1989 y en pleno proceso de descomposición del estados soviético, el "Tratado de amistad, cooperación y asistencia mutua" firmado en Varsovia en 1955, el Pacto de Varsovia, desapareció. La OTAN quedaba como la única gran alianza militar en el mundo.
  • Finalmente, el 31 de julio de 1991, Bush y Gorbachov firmaban en Moscú el Tratado START I de reducción de armas estratégicas. Este acuerdo fue rápidamente superado al año siguiente, el 16 de junio de 1992, por la firma de Bush y el nuevo líder ruso Yeltsin del Tratado START II. Los dos antiguos contendientes acordaron importantes reducciones en sus arsenales nucleares.
En un proceso enormemente rápido la URSS y los EE.UU. pusieron fin al largo enfrentamiento que habían iniciado tras el fin de la segunda guerra mundial El orden establecido en Yalta se derrumbó ante la mirada atónita del mundo en unos pocos meses.

Principales acontecimientos y personajes destacados

  1. Nikita Kruschev (1894-1971): Nació en Kalínovka en el sur de Rusia, el 15 de Abril de 1894. Participó en la Revolución bolchevique (1917), luchó en el Ejército Rojo durante la Guerra Civil (1918-1920), llego a ser primer secretario de la región de Moscú (1935-1938), y de la República de Ucrania (1938-1949) y fue el máximo dirigente de la URSS. (1953-1964).

  2. Alexander Dubcek (1921-1992): Nació el 27 de Noviembre de 1921 en Uhrovec. Fue un político eslovaco, líder de Checoslovaquia (1968-1969), conocido por su intento de reformar el régimen comunista (Primavera de Praga).

  3. Papa Juan XXIII (1881-1963): Ángelo Giuseppe Roncalli. Nació el 25 de Noviembre de 1881 en el caserío Brúsico de Sotto il Monte, provincia y diócesis de Bérgamo. Fue pontífice romano (1958-1963). Fue beatificado en el año 2000, por el Papa Juan Pablo II.

  4. Fidel Castro: Nació en Birán el 13 de Agosto de 1926. es un militar y político cubano. Fue mandatario de su país, bajo los cargos de primer ministro (1959-1976) y presidente de Cuba (1976-2008). Lideró en 1961 la adopción del marxismo por el gobierno revolucionario, estableciendo el primer estado socialista de América. Entabló estrechos lazos con la Unión Soviética.

  5. Nelson Mandela: Nació en Mvezo el 18 de Julio de 1918. Conocido en su país como Madiba. En 1962 fue arrestado y condenado por sabotaje, además de otros cargos, a cadena perpetua, estuvo 27 años en la cárcel.  Tras su liberación el 11 de febrero de 1990, lideró a su partido en las negociaciones para conseguir una democracia multirracial en Sudáfrica, cosa que se consiguió en 1994 con las primeras elecciones democráticas por sufragio universal. Ganó las elecciones y fue presidente (1994-1999).

lunes, 31 de octubre de 2011

La URSS en la Guerra, un imperio fallido

«Hay guerras calientes que terminan con la paz, y guerras frías que no terminan nunca».
Don Juan Manuel.
Algunos autores afirman que, en un momento de extraña lucidez , Kruschev describió a su nación, la patria del socialismo, con una sorprendente sinceridad: «Somos el Alto Volta con Cohetes Espaciales».

Sea cierto o no, habría que esperar hasta la era de Gorbachov para encontrar otra frase tan sincera como demoledora en labios de un líder soviético. En una charla amigable con Mitterrand este le preguntó desde cuándo estaba en crisis la agricultura soviética. Gorbachov respondió: «Desde 1918 más o menos».
¿Era esta la Unión Soviética que lideró la carrera espacial, la cabeza del Pacto de Varsovia, cuyas divisiones acorazadas ocupaban Alemania Oriental y aseguraban poder ocupar Europa Occidental en tres días?.
Sí. Y ese era el problema. Tratar de ser una superpotencia planetaria y construir una economía planificada que sostuviese ese intento.
Este libro se dedica a contar la historia de ese sueño. ¿Cómo fue posible que un país pudiese poner un hombre en el espacio y no pudiese proporcionar una calidad de vida mediana a sus ciudadanos? Esa fue la contradicción que destruyó la URSS.
Es una historia de la URSS durante la Guerra Fría, cuando se fue perfilando frente al mundo, expandiendo sus fronteras mediante satélites y aliados, y lanzando un desafío reclamando un poder mundial intercontinental y transoceánico.
Sobre las ruinas de la derrotada Alemania Nacionalsocialista, Stalin soñó con un Imperio que cumpliese los sueños de los zares: soldados rusos mojando sus botas en mares de aguas cálidas. Hizo todo lo posible por lograrlo, y justo cuando creía que el sueño era posible, que podía convertir a Turquia e Irán en satélites propios, los EEUU reaccionaron con firmeza obligándole a renunciar a sus propósitos. Toda su política posterior no pudo ocultar las dimensiones de ese fracaso, que sus sucesores trataron de superar. Occidente respondía al desafío, y empezaba una guerra sin batallas, pero no sin ejércitos.
Kruschev no fue más que una figura hueca comparado con su antecesor. Amenazas, bravuconadas, riesgos mal calculados… No era más que un nekulturny, el bufón de Stalin, y el más inútil de sus legados. Puso en cuestión el poder militar de la Unión Soviética, amenazando su prestigio internacional. Su caída era inevitable, como inevitable fue el ascenso de Brezhnev.
Si con Stalin hubo culto a la personalidad, con Brezhnev hubo culto sin personalidad. La Unión Soviética se había asentado definitivamente, y eso se reflejaba en sus líderes. La casta dirigente no estaba ya formada por revolucionarios sino por funcionarios, por los aparatchnik. Eran jóvenes educados en el socialismo, y que habían ascendido dentro del aparato estatal en base a su lealtad y a su compromiso con el Partido y su estructura burocrática. Habían sido recompensados con privilegios y poder, y se habían convertido en la Nomenklatura, la casta dirigente. No tenían un compromiso ideológico con la revolución, pero sí con el poder y el Partido. La Unión Soviética había llegado para quedarse, y ellos también. Así se explican los decididos esfuerzos de Brezhnev por lograr acuerdos de control de armamentos con Occidente que permitiesen reducir el gasto militar y asegurar el futuro de la URSS mediante un reconocimiento expreso y un clima de coexistencia pacífica. La URSS y su nueva élite debían preservarse. Pero por otro lado, no eran hombres eficaces. Entendían mucho de socialismo, pero no tenían ni idea de lo que podía significar control de calidad. En un momento determinado, el 2% de la tierra cultivable en la URSS producía el 40% de las patatas. La explicación era sencilla. Ese 2% eran «jardines», la única tierra de uso privado cuyo rendimiento administraban sus propietarios individuales. Naturalmente nada resulta tan sencillo. Esos propietarios privados robaban fertilizantes y herramientas de sus granjas colectivas sin ningún pudor, y faltaban reiteradamente a su trabajo para cuidar sus huertos.
La corrupción y el absentismo laboral, otra lacra de la economía soviética.
Andropov trató de poner coto a todo aquello. De luchar contra el alcoholismo, la apatía, la corrupción y la ineficacia. Pero no pudo luchar contra el atraso de la medicina soviética. Una enfermedad renal acabó con él, dejando en el pueblo soviético la sensación de que su mundo caminaba hacia su destrucción.
Gorbachov era un enterrador. Un procrastinante. Tenía capacidad para hablar en público, para construir discursos vibrantes, pero no había nacido para gobernar. Le gustaba dar giras, discursos, asistir a conferencias… Todo lo que le alejase de la ingrata y aburrida tarea de aumentar la producción del campo o acumular reservas de divisas.
Y cuando el propio capitán se niega a gobernar su barco, a este sólo le queda hundirse.